Tuve muchísimas dudas acerca si debía de publicar esto o no.  Estos pensamientos los escribí en enero, en los inicios de mi birria por el Tenis.  Y bueno, decidí que quizás estas palabras puedan inspirar a los demás.  Saber y entender que podemos lograr todo lo que queramos en esta vida.  Y que la vida es muy corta para pensar tanto.  Si queremos algo, vamos a buscarlo y listo.  Vivamos la vida que queremos vivir y con pasión. Así que aquí va:

Mi nueva pasión encontrada, el Tenis

La verdad es que en resumidas cuentas soy una persona apasionada. Me apasiona la vida. Todo lo que he empezado lo he empezado con pasión y quizás 10 onzas de terquedad.  Mi trabajo, mi familia, los deportes que he jugado, mi vida.  Así que me enfrasqué con algo y me puse como meta hacerlo, no es nada nuevo para mí.

No es que yo sea NATA, en cualquier deporte. Pero doy pie con bola.  Lo básico está.  Pero lo cierto es que cuando algo me cuesta, más ganas me dan de lograrlo.  Porque el sentimiento de meta lograda es como adictivo para mí, el único problema es que siempre quiero más.

Esto me pasa en el tenis, me siento tan impotente jugando un partido, muchas veces siento que puedo al 100% con el ser humano que tengo parado enfrente, pero a la vez no. Me siento tan impotente al tener que pararme al frente de alguien.  Me da culillo, unas ganas de salir corriendo.  Me da taaaaanto miedo que siento que regalo cada punto a propósito, pero me encanta.  Relación amor/odio en su apogeo.  Más más y quiero más porque me cuesta tanto, vencer ese sentimiento de dulce ansiedad.  Es tan dulce que cuando está al lado mío yo lo puedo probar y tiene un sabor peculiar.

Volviendo al tema el tenis.  No sé, agarrar esa pelotita y meterla en el cuadrito, tiene una magia y una energía.  Es una energía que todos los deportes conllevan, pero en cada deporte también es distinta como ella se desarrolla.  Como decía antes, tampoco es que agarro la raqueta y mágicamente todos los puntos me salen, me cuesta.  Entonces es como una droga, quiero más y más. Porque yo SÉ que yo lo puedo lograr.  ¿Lograr que? No estoy segura. Pero lo quiero hacer.  

Quiero en mi poder el sentimiento de que desde que la bola parte del otro lado de la cancha yo la engancho con la mirada.  Cae de mi lado, y tuve la mente y la mirada puesta en ella durante todo su recorrido.  El golpe de tenis empieza desde que la otra persona le pega a la bola.  Tu golpe, cual complejo con todos sus pasos también es sencillo y hermoso.  Seguir ese recorrido, pararte como debes hacerlo y ahora viene la parte divertida. 

Agarras la raqueta, pero en el ángulo perfecto. No muy abierta, no muy cerrada.  Le das una caricia, que la haga girar. Posición perfecta, hacia arriba, hacia delante, todo acompañado de una potencia y rapidez. La bolita cae del otro lado y lo que acabo de describir con 100 palabras sucedió en menos de 3 segundos.  Esos 3 segundos en mi mente fueron eternos.  Pensé en cada paso que tenía que hacer 50 veces.  Si lo pienso mucho no me sale y si no lo pienso tampoco.  Es una combinación entre no pensar y concentración absoluta.  Esta concentración solo la logro alcanzar cuando estoy completamente hipnotizada con mi partido y oponente.

Que esa combinación de eventos salga perfecta y lo puedas hacer una y otra vez en verdad es algo increíble.  Esto multiplicado por 100 es un partido de tenis.  A veces el golpe me sale nato, y con una rapidez y poder que me droga.  Porque LITERALMENTE me droga.   Quiero congelar como me siento en ese segundo para siempre.  Cuando agarro esa bola, y como a mí me gusta decir, la fueteo de manera perfecta y con la fuerza que a mí me gusta, pero a la vez con todos los otros aspectos que hacen que eso haya sido un increíble golpe de tenis, soy la persona más feliz del mundo.

Ahí es cuando me doy cuenta que el ser humano es increíble.  ¿Puede lograr una serie de cosas tan metodológicas, pero de manera tan natural?  Cuan infinita es la mente y el cuerpo humano. ¿Que tras repetición podemos convertirnos en una especie de robots? ¿Imitando comportamientos solo por memoria muscular?  Es intrigante ver como algo se puede ir de lo simple a lo complejo.

Para regresar a la raíz del tema. Me puse una meta y la cumpliré. ¿Por qué? Porque soy así.  Desde el día que agarré la raqueta yo decidí muchas cosas.  No soy una persona que deja los zapatos en la entrada de la casa.  Y bueno, las palabras llegan a un límite cuando uno se propone como describir un sentimiento, ya que los sentimientos no son palabras.  Como mencioné anteriormente, son como energía pienso yo.  Es magia al final del día. 

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