A mí me parece que es muy importante no imponer cuando están chiquitos, si no dar un ejemplo para que lo copien y lo quieran hacer.  De esa manera se vuelve un habito real en ellos y empieza a formar parte de su personalidad.

La idea con los peques es que QUIERAN hacer las cosas.  Cuando las cosas las hacemos porque queremos, los resultados son muy distintos a cuando hacemos algo que estamos obligados a hacer.  El empeño el cariño y las ganas que se le meten no son iguales.

Esto aplica para TODO lo que queramos que nuestros hijos hagan.  El ejemplo de comer bien. Que tengan disciplina en sus rutinas, que hagan deportes, todo.  La mejor manera de guiarlos siempre va a ser con el ejemplo.

Considero que cuando llegan a cierta edad ya sí toca poner mano dura en ciertos aspectos y obligarlos a hacer ciertas cosas.  Pero cuando están pequeños y estamos moldeándolos a que sean los seres humanos que queremos que se conviertan en, la mejor medicina es el ejemplo.

Hay que aprovechar las virtudes de cada hijo y utilizarlas a nuestro favor.  Por ejemplo, mi pequeño terremoto le ENCANTA comer.  Con el basta con que yo coma todo lo que yo quiero que él coma enfrente de él. Solo con eso él va a querer comer lo que sea que yo tenga en mis manos.  Esto me encanta porque he logrado que este peque de 3 años coma hasta ensalada de lechuga.  No ha sido por mi esfuerzo sobre humano, ha sido porque he visto la ventana de oportunidad con él.  ¡Y hago que él me vea comiendo todo lo que yo quisiera que el coma y listo!

Mi niño grande el pelaito Mateo tambien es un niño que gracias al ejemplo come super bien.  No le pido que coma las cosas que come el hermano (tomates como si fueran manzanas, algas, picantes) ni le agrego estrés adicional a él por esto.  Él come todas las frutas que hay y una gran variedad de vegetales y para mí esto es suficiente.  Hay que reconocer que cada hijo es diferente.  Por ejemplo, a #elpelaitomateo le puedo exigir muchísimo en los deportes ya que le encantan! Con el chiquitín la experiencia ha sido un poco distinta pero ahí vamos. Siempre intentando dar nuestro mejor ejemplo según lo que nosotros queremos de ellos.

También hay cosas en mi casa que son terminantemente prohibidas.  En mi casa NADIE puede tomar soda.  Simplemente no hay excepciones.  Esto también lo refuerzo con el ejemplo.  Fuese muy hipócrita de mi parte si yo lo prohibiera y luego lo estuviera haciendo.  Por eso mis hijos JAMAS me han visto tomar ni tan ni siquiera agarrar ni comprar una soda.  El ejemplo y el mensaje debe ser claro y constante.  No es algo que quiero que dejen de hacer por obligación si no algo que quiero que no les guste, pero de verdad, y así nunca sea un habito para ellos.  Las pruebas de fuego con #elpelaitomateo han sido cuando ha salido con amiguitos y las mamás de amigos y le preguntan si quiere soda y sin tenerme a mí ni a ningún familiar a su lado él ha contestado que a él no le gusta la soda.  He llorado de la felicidad porque he sentido que con el ejemplo, el aprendió.

En fin, en tu casa puede ser cualquier cosa que quieras incitar o que quieras que no hagan.  Guíalos con el ejemplo, nada les quedará más claro.

Y como dicen, los hijos no son nuestros para siempre, están prestados.  Nuestra labor es criarlos y convertirlos en personas de bien, según nuestras creencias y valores.  Esa es la meta.  Enseñemos valores para que cuando salgan al mundo hagan cosas de bien y sean las personas que queremos que sean.  Guiemos siempre con buenos ejemplos. 

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